El origen de la expresión “Salir del armario”

Teniendo en cuenta que estamos cerca del inicio de las celebraciones del orgullo gay en Torremolinos(empieza la semana que viene), me parece apropiado comentar el origen de la expresión que, sin duda, todos hemos oído en alguna ocasión.

Muchos, especialmente los más veteranos, podrían pensar (si no han investigado la historia real) que esta expresión proviene de los años 90 y está relacionada con la famosa “salida del armario” de Ricky Martin.

Este atractivo puertorriqueño, a mediados de esa década, movía sus sugerentes caderas en todos los programas de televisión, deleitando a quienes lo veían. Un día comenzó a circular el rumor de que en el programa “Sorpresa Sorpresa”, conducido por Isabel Gemio, se había escondido para sorprender a una fan, y al final, él mismo se llevó la impresión.

Sin embargo, nada de esto es cierto ni tiene relación con la expresión que nos ocupa. La historia es mucho más antigua, y nuestro queridísimo autor de “María” reconoció su verdadera condición muchos años después.

Es lamentable que, debido a su carrera, tuviera que aparentar lo que no era, aunque ya nos daba pistas sobre sus gustos cuando lanzó la canción “Living la Vida Loca”.

La figura que acuñó este término merece un artículo propio debido a la valentía que demostró en una época en la que la represión ponía en peligro su vida.

La expresión se utilizó por primera vez en 1869, gracias a Karl-Heinrich Ulrichs, un pionero en la lucha por los derechos del colectivo de las siglas interminables. Ulrichs quería animar a las personas a dar a conocer su condición y enfrentarse a la sociedad ante las continuas discriminaciones que sufrían.

En 1867, se convirtió en el primer homosexual en declararlo públicamente en un discurso ante el Congreso de Juristas Alemanes en Múnich. Hizo esto casi 70 años antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. En su discurso, solicitó la eliminación de las leyes que perseguían severamente a los homosexuales, quienes eran despedidos de sus empleos, desterrados o castigados con penas de cárcel. Es importante destacar que Ulrichs alentó a los suyos un siglo antes de que la homosexualidad se despenalizara en Alemania en 1969.

La expresión literal que él pronunció fue “tener un esqueleto en el armario”

Tener un esqueleto en el armario significa “tener algo vergonzoso que no se quiere hacer público”. Así comparaba su inclinación sexual con cometer un asesinato, una brillante metáfora que buscaba despertar a la sociedad de su error.

Aunque hoy en día la expresión es menos tétrica, conserva la misma simbología.

En otros países de habla hispana se usa la expresión: Salir del clóset mantiene el mismo significado, ya que clóset es sinónimo de armario.

De todas las frases que he oído en referencia a este término, me quedo con la que pronunció un amigo mío:

“Si hubiera muchos hombres en el armario, yo jamás hubiera salido de allí”.

Espero que este artículo te guste y que el pequeño toque de humor no ofenda a nadie.

¡Un saludo y muchas gracias por leerme!

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